En Agosto de 1996, Wences Moreno pregonó las fiestas de la Transverberación de Santa Teresa en Alba de Tormes, un pueblecito cercano a Salamanca. Allí, los niños continuaban diciéndole: “Don Wences, ¿me hace usted una magia?”. El 24 de Septiembre de 1996 la alcaldía de Salamanca decretó dedicar una calle al más universal de sus paisanos. Mientras, al otro lado del Atlántico, el agente newyorkino Marty Fisher coordinaba los actos de homenaje en el 100 aniversario del artista; El alcalde de Nueva York le dedicó una calle próxima a los antiguos estudios desde donde se emitía el Show de Ed Sullivan; La ciudad de Las Vegas le rindió un masivo reconocimiento, y el Sindicato de Actores americano lo distinguió por ser el actor más longevo de todo el país. En la ceremonia, compartió escenario con figuras de la talla de Kirk Douglas, y comprobó con orgullo cómo en América seguía siendo un hombre querido y respetado por sus compañeros de profesión
Wences Moreno murió mientras dormía la madrugada del lunes al martes 20 de abril de 1999 en Nueva York. El día 17 no celebró su 103 cumpleaños, una efeméride que por primera vez desde hacía 30 años no festejaba en Alba de Tormes, el pueblecito en el que había pasado largas temporadas de descanso junto a su querida amiga Mercedes de Sales. Su última voluntad fue que sus restos descansaran en el cementerio de su ciudad natal, Peñaranda de Bracamonte, junto a los de su padre. Su pueblo, le concedió la Medalla de Oro a título póstumo.